2º DÍA
miércoles 4 de Marzo
Vamos a pasar una jornada de desierto, sin provisiones, sin mochila, sin nada que suene a nuestro.
Notaremos el peso de nuestro cuerpo, su vacío, nuestra mente siempre activa y creando pensamientos que nos distraen, los ruidos del entorno, la fatiga, el cansancio.
Y nos llegará la tentación de abandonar, de trasformar algo que nos alivie el día, de huir, de mostrar lo que sabemos, de excusarnos, de volver a nuestras convicciones, de asegurarnos…
¿QUÉ HAREMOS ENTONCES?
Ante las tentaciones, Jesús abandona su condición divina. No altera nada para aliviarse. Espera a que los ángeles le sirvan.
(Mt 4, 1-17) (Mc 1, 12) (Lc4,1)
De la experiencia del agua hemos salido divinizados, somos el hijo amado. Pero ahora tenemos que hacer una experiencia humana: ¿A dónde nos llevará?
____________________________________-
BREVE RESUMEN DEL DÍA PARA COMPARTIR… TODOS JUNTOS
7:30 – Oración-Meditación sobre las lecturas del día. Oración de petición intenciones de la NAO
9:00 – 11:30 – Reflexiones sobre la experiencia humana del Desierto de Jesús, ir desprendiéndonos de nuestra mochila, el ayuno, para abajarnos de nuestras seguridades y quedarnos con la sola confianza en Dios, ser un anawin.
11:30 – 12:00 – Cafelito compartido
12:00 – 13:45 – Compartiendo vida entre los asistentes al Retiro
Lectio Divina 1 Corintios 15,46 – 53
Símbolo: La mochila, el pan.
Llegamos hoy a las 8:00 que es la hora en que los carmelitas nos han pedido que lleguemos, lo primero la oración, vela encendida ante el hermoso cuadro de la Trinidad y lecturas leídas y paladeadas: La conversión de los ninivitas, el hermoso salmo de “Un corazón quebrantado y humillado, Tu no lo desprecias Señor y el Evangelio.
Después pedimos por todos los artistas que participaran en la NAO y que sabemos que afinan sus instrumentos para ofrecerle a Dios sus mejores sones, para que lo hagan desde la gratuidad, el anonimato, la comunión y la entrega.
Después cafelito y ya nos dirigimos a nuestra aula para iniciar las reflexiones del día.
Reflexión personal. Respondemos personalmente y en silencio a las siguientes preguntas:
1º.- ¿Qué llevo en mi mochila como fortaleza para el camino de nuestra vida?
.
2º.- ¿Qué llevo en mi mochila que me impide unirme a Dios y a los demás?
.
3º.- ¿Qué me impide desprenderme de lo que considero mis debilidades?
.
4º.- ¿Qué debiera sacar de mi mochila, para quedarme en ella solo con la confianza en Dios? ¿Qué me lo impide.
.
.
.
.
1º.- Entre nuestras fortalezas compartidas dijimos:
Fidelidad-Sentido del deber
Deseo de aprender-Compasión
Organización Espíritu crítico y reflexivo
Respeto a los demás-Deseo de parecer bien, ser querida
Deseo de ayudar-Deseo de transmitir experiencias
Afectividad Deseo de mejorar
Rapidez-Sentido artístico y creativo
Honradez en todo-Sacar lo mejor de los otros
Descubrir las cualidades del otro
Paciencia
Confianza en Dios, no una relación rutinaria, sino en el día a día.
Soy capaz de discernir-Cercanía vital con Jesús
Luchadora-Directa
Fiel-Compasiva
Optimista-Claridad mental
Fortaleza recibida de su madre-Fortaleza recibida de los pobres
Capaz de acompañar a otros
Lealtad-Compartir alegría
Confianza en Dios en malos momentos
Querer aprender, conocer, abrirme a la vida.
2º.- Entre las debilidades que me impiden unirme a Dios y a los hermanos dijimos:
Rapidez-Cambios de carácter
Ser demasiado ejecutivo-Impulsividad
Juzgar a los demás-Temor a no ser considerada
Tendencia a la melancolía-Deseo de parecer bien, ser querida
Inseguridad, timidez-Contundencia en la expresión
Recuerdo del mal que me hicieron
Posesiva
Al ser extranjero me siento fuera de lugar
Dificultades afectivas
Falta de pertenencia a una comunidad
Deseo de dirigir su vida ante Dios, no confianza para abandonarse.
Inmadurez-Temor al compromiso
Caprichoso-Perezoso
Grandes deseos y volubilidad
Tendencia a la soledad-Inseguridades
Mi experiencia y preparación
3º.- A la pregunta de los impedimentos para desprendernos de lo negativo contestamos:
La inseguridad y el temor a convertirme en invisible
No ser considerada- Dejar de ser querida
Falta de verdadera fe en Dios
Falta de tiempo
Querer hacer más de lo que puedo
Disfrutar de la experiencia de Dios, no vivirlo como reto
Quiere vivir la vida, al margen del ámbito religioso
Temor al compromiso-Ansia de hedonismo
Dificultades de carácter
4º.- A la reflexión de que deberíamos sacar de la mochila para quedarnos solos con la confianza en Dios, contestamos:
El deseo de parecer bien y ser querido
La falta de fe y confianza autenticas
La falta de autoestima me impide tener esa confianza en Dios.
La autosuficiencia personal por mi carácter y formación
El afecto a personas que influyen en mis decisiones.
Otra reflexión, algo diferente:
Todo lo bueno es también malo, todo lo siente como positivo
Me siento abierta para dejar que las cosas fluyan
En la medida que vivo siento lo que hay que cambiar.
No cree tener que deshacerse de nada
Suele reflexionar en lo que hace y piensa en lo que Dios le pide en cada momento.
Soy quien soy con lo bueno y con lo malo, no se siente juzgada por Dios por como es, se siente en autentica libertad.
Lectio divina
Nos refieren que es algo vivencial, se practica para cambiar la vida, porque la Palabra es eficaz en ese cambio.
La Biblia es algo vivo, continuamente creativa.
En la lectio hay cuatro pasos, equiparables a una escalera, cada paso es impulso para el siguiente, los pasos son:
1º.- Lectura de la Palabra
2º.- Meditación de lo que le dice a mi vida, porque la Palabra siempre nos dice a todos y cada uno, formados o no.
3º.- Oración sobre o leído, hay tantas formas como personas, surge de lo que vamos a descubrir a través de la Palabra, explicando al Señor lo que se ha descubierto.
4º.- Contemplación, tratar de serenar cuerpo y mente, para llegar al encuentro con Dios
Acabaremos con una oración de petición por el Retiro y por la NAO y una oración de Acción de Gracias.
Y no nos dio tiempo a terminar amigos, así es que tuvimos que seguir en la tarde. Hasta mañana un abrazo a cada uno
.
RESUMEN BREVE DE APORTACIONES DE LA TARDE:
Abrimos la tarde con un estudio de la Palabra; se trataba del texto: (1Co 15, 46-53). Debíamos manifestar los sentimientos que surgían en nosotros tras su lectura, que fuimos repitiendo uno tras otro.
La concreción les fue más fácil a las féminas, no así a los hombres que intentaban racionalizarlo todo. No se trataba de discutir sobre el texto.
Algo de lo que salió:
· Transformación.
· Dios todo lo hace nuevo.
· Me denuncia.
· La parte carnal es insuficiente, aunque fácil de seguir.
· La necesidad de vivir desde el espíritu.
· Solo encontrando la presencia permanente y vivir desde ella.
· Cuerpo y espíritu es uno solo.
En los diálogos posteriores volvimos sobre lo que suponía ser dios de la tierra, que lo diferente se ame, de la enseñanza recibida y que tanto nos coarta, del Espíritu de Sabiduría…
Terminamos acogiendo a un hermano que llegó al final de la tarde y con el que hicimos un rato de oración en silencio y con la lectura del desierto de Jesús.
.
.
.
Aunque nos hemos adelantado a que nazca el miércoles, no queríamos esperar más para daros un saludito y hacernos saber que estamos muy cerquita, que es un lujazo para todos que algunos estéis alentando lo NUEVO.
Queremos estar atentos a lo que vaya aconteciendo en el retiro, queremos rezar con vosotros y todos juntos, queremos encontrarnos el viernes, mirarnos y sentirnos en casa… y ese es el gran regalo que nos hace ese a quien llamamos Padre cuando nos hacemos conscientes de que somos hijos y hermanos.
Y para profundizar, Jn3, 8
Besitos.
Hola, Buenos días a todos:
En este día que meditáis sobre la jornada en el desierto, quisiera dejaros mi pequeño conocimiento sobre el mismo y es que tenemos un enemigo en nosotros y la “mente” ella es la que tratara de distraernos y llevarnos a los terrenos mas cómodos y de menos trabajo de revisión interna.
Por lo cual para salvar este escollo lo que tenemos que hacer es dejar a nuestra mente que vuele por si sola siendo nosotros un mero un mero espectador de los pensamientos sin detenernos en ellos, hasta que no entremos en la nada, ósea no tengamos pensamientos y ahí es donde podremos entablar la conexión con la Divinidad – Padre-Madre = Dios.
Que tengáis un bonito Día.
Alberto Hernández
Jesús se retira al desierto.
Hemos rezado con ser Amado del Cielo, y el Padre Nuestro.
Ayer en el Retiro se nos dijo que sanará la Humanidad:
“Solo devolviendo al ser humano la conciencia de lo que realmente es, su dimensión infinita de Ser…”
El problema es Cómo. Porque, repito: la comunión la podemos vivir sólo en las cosas “eclesiales” (v.gr., oración, retiro, Eucaristía…).
Entonces tu opinión sobre la situación política del mundo y la mía podrán seguir siendo incompatibles.
Tú trabajas contra mí, y yo contra ti. Y los dos oramos sobre el mismo Bautismo de Jesús, su marcha al desierto.
Es necesario, No “vida en común”, en abstracto (p.ej., que te lleve a mi casa a comer, a cenar, a dormir), sino verte como un Hermano de Dios, que está en lo mismo que yo: que me puede aportar, que me puede criticar, al que le interesan los planes que hago en el Espíritu de Dios; y a mí los suyos.
Eso sólo se puede hacer en grupos homogéneos de interés (ej: un rector de unirversidad que lucha porque las cosas mejoren, y una persona que se dedica a limpiar y tiene que luchar contra abusos en su trabajo, tendrán que trabajar mucho para entenderse), pero todos necesitamos compañía *en lo temporal*, tener una opinión de hermanos, apoyo, visión cristiana; ánimo, aprecio en lo que hacemos.
Sentirnos amados en lo temporal: no desde el Cielo, sino desde la Iglesia de la Tierra, transformándose en Cielo. Que nos rescaten de las raíces de nuestra humanidad, con lo más hondo que sentimos y pensamos. Y eso ha de hacerlo la Iglesia.
Y no sólo hacerlo una vez, sino hacerlo habitualmente -porque el hombre busca lo eterno-, porque es así como la compañía puede fructificar.
El verdadero desierto es conseguir esa compañía. Y que funcione de manera *habitual*.
El ser “divinos” se despierta mirándonos con madurez a la cara, como personas, unos a otros, con el Espíritu de Dios; como hijos, unos a otros.